Feria Virtual de Empleo para gente con idiomas

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Desde el día 26 de Octubre se está celebrando una feria de empleo virtual organizada por Bilingual People. Esta empresa se dedica a organizar ferias de este tipo en diferentes ciudades en las que empresas de diferentes sectores se exhiben en busca de nuevos talentos que contratar con un requisito esencial: tener idiomas.

Si uno quiere buscar la oportunidad de trabajar en una gran empresa y no le importa mudarse a otro país, si el puesto lo requiere, esta es una forma de entrar en contacto cara a cara con varias de ellas, poder conversar y dejar tu currículo para aquellos puestos en los que puedas estar interesado.

Esta vez han decidido organizar una feria virtual para aquellos a los que desplazarse a otro país para una feria de este tipo les supone un gasto inasumible por la falta de garantías. Hay una página disponible en la que se reproduce un recinto ferial, pero virtual. Hay un stand para cada empresa, y dentro de ese stand hay vídeos, consejos para la hora de asistir a una entrevista laboral, ofertas de trabajo y una sala de chat donde puedes hablar con uno de los representantes de recursos humanos. No es lo mismo que un estrechón de manos y una conversación cara a cara pero es el escalón entre un correo electrónico a una empresa y asistir a la feria in situ.

Las empresas que se exhiben en esta feria virtual son:

  • ACS Solutions Poland
  • Adams Multilingual
  • Amazonia
  • American Express
  • Arvato
  • BASF
  • BeesWax
  • BioWare Ireland
  • Big Fish Games
  • Brightcove
  • Capgemini Poland
  • CareersinHolland
  • Citrix Online
  • Club Med
  • Covidien
  • Collins McNicholas
  • Delegate
  • Dell
  • Euroccor
  • Gem
  • Genpact
  • Grafton CZ
  • IBM
  • Infosys
  • Manpower (Bulgaria)
  • Manpower (Czech Republic)
  • Mercedez Benz
  • Merrow Language Recruitment
  • Morgan McKinley
  • Oracle
  • Sitel Germany
  • Sutherland Global
  • Teleperformance NL
  • Teletech
  • Top Language Jobs
  • Trend Micro
  • TRX Germany
  • Vmware
  • WorkinDenmark
  • Xerox

Puedes optar a ofertas de trabajo en el sector de atención al cliente, como traducción, electrónica, ventas, etc.

Si quieres asistir a la feria aún tienes tiempo, han ampliado el plazo hasta el 31 de Octubre dada la gran demanda y algunos problemas técnicos.

Para más información y asistir a la feria podéis visitar www.bilingualpeople.es

Aquí también podéis encontrar los próximos eventos en diferentes ciudades europeas.

Vuelta del verano: Las mieles y los sinsabores del pluriempleo

workaholic

Ya podéis dejar de preguntaros: “¿Dónde está Verónica?“, ¡si es que os lo preguntabais! Después de un verano movidito, y no por las vacaciones que me he pegado (todavía no disfruto de dicho privilegio), vuelvo a la carga.

Algunos sabéis que he estado trabajando en un hotel de cuatro estrellas, para los que no lo sabíais os acabo de informar. No es un trabajo que estuviera buscando precisamente pero cuando no existe una previsión de trabajo es difícil negarse cuando aparece una oportunidad. Lo bueno de hablar idiomas es que, si hay ganas de trabajar y aprender y alguien que te de la oportunidad, se pueden encontrar muchas salidas. Gracias a haber trabajado temporalmente en un hotel de la zona las pasadas navidades, en julio me llamaron de un hotel de la cadena para ocupar un puesto de recepcionista. Me entrevistaron un viernes por la mañana y esa misma tarde me dieron el trabajo para empezar el martes. Ojalá todo fuera así de fácil y rápido, ¿verdad?

Nunca había trabajado de recepcionista antes, aunque sí de cara al público como dependienta, así que con mis idiomas, mi experiencia cara al público y mi buena educación creía que con ganas de aprender podría desempeñar el trabajo bien. Debo confesar que ese trabajo parece más fácil cuando no se ha estado en esa posición. Estuve en un hotel cerca del aeropuerto en el que hay mucho movimiento y al segundo día tuve que aprender a marchas forzadas a causa de un desvío. Una vez superada la prueba de fuego, fue cuestión de familiarizarse cada vez más con todo lo que conlleva ese puesto y hacerlo lo mejor posible, incluso cuando te tocan clientes enfurecidos sin razón. Ha sido toda una experiencia y un reto y he aprendido muchísimas cosas tanto del trato al cliente, como del funcionamiento de un hotel, y sobre todo a valorar muchísimo más mi situación profesional.

Combinar la traducción con otro trabajo

Mi situación como traductora ha mejorado mucho pero como todos sabéis lleva tiempo crear una cartera de clientes que te proporcionen un flujo de trabajo importante y un poco constante. Aún así, no me puedo quejar porque echando la vista atrás he avanzado bastante. Al recibir la oportunidad de trabajar en este hotel durante un mes pensé que no le iría nada mal a mi bolsillo y nunca se sabe en qué puede acabar la historia, igual me ofrecían un trabajo para más tiempo. Pensé que según me había estado yendo con la traducción podría combinarlo sin problemas, luego me di cuenta de que quizás me hubiera salido más a cuenta quedarme en casa traduciendo, pero eso es imposible de prever. Después de la experiencia he llegado a la conclusión de que en Agosto algunas agencias escasean en traductores por las vacaciones y el que está disponible se lleva la palma. 

Los horarios del hotel eran bastante duros, los turnos de mañana empezaban a las siete y yo me tenía que levantar a las 4.50 para coger el autobús que me llevaba al trabajo. Acababa a las tres de la tarde y cuando llegaba a mi casa me ponía a traducir hasta la hora de cenar y directa para la cama. Os podéis hacer una idea de lo cansadísima que he llegado a estar este verano, pero ha merecido la pena. A pesar de tener que haber rechazado algún proyecto de bastantes palabras por incompatibilidad de horarios lo afronté todo muy bien.

Ya sabéis cómo está la situación laboral y que cada vez más empresas están ajustando sus presupuestos para personal lo que desemboca en recortes y en puestos que necesitan y no llenan por no querer gastar. Me ofrecieron quedarme dos semanas más, y después de firmar me ofrecieron quedarme otro mes más pero tuve que tomar una decisión. El hecho de estar ocho horas trabajando en el hotel me impedía estar pendiente del teléfono, ya no para aceptar traducciones, si no para atender cualquier urgencia, duda o error que hubiera que solucionar y no me parecía compatible. Mi objetivo es la traducción y a menos que me ofrezcan algo a largo plazo que me pueda hacer valorar mis posibilidades no me gustaría poner en riesgo algo que me ha costado tanto conseguir por un trabajo temporal y sin vistas de futuro. Así que tras meditarlo, consultarlo y muy a mi pesar, porque hoy en día rechazar un trabajo es casi un delito, tuve que rechazar la opción de quedarme un mes más. He hecho nuevos amigos y tengo que agradecer a todos mis compañeros que me hicieron los días más fáciles con los buenos momentos y por todo lo que me ayudaron y enseñaron. Además, me llevo un montón de anécdotas que en sólo dos meses me da casi para escribir un libro.

Pruebas de traducción frustradas

Justo antes de que me llamaran para este trabajo había hecho varias pruebas para diferentes empresas, lo cual me agobió bastante a la hora de coger el trabajo por si alguna de esas pruebas llegaba a buen puerto. Empezó a llegar negativa, tras negativa, menos unas cuantas que estaban en proceso de corrección o respuesta. Una de ellas fue para la empresa que muchos sabéis, gran empresa, y que el hecho de no pasar la primera prueba me supuso una gran desilusión pero me hizo aprender que tengo que seguir más mi intuición y no dudar tanto de mí misma, porque la hubiera aprobado de no ser por mis dudas.

Hice una entrevista telefónica para otra empresa importante que hasta la fecha no conocía realmente, aunque sí algún juego suyo, y para mi sorpresa querían hacerme otra entrevista más una prueba allí. Desgraciadamente, la empresa sufrió una reestructuración y ese puesto vacante quedó anulado. No todo es culpa mía, menos mal.

Otra de las pruebas para otra GRAN empresa acabó en negativa después de esperar tres meses sin respuesta, insistir varias veces en que me dieran los resultados para que al día siguiente de mi último email decirme que no la había superado. Sigo pensando que es posible que el factor determinante de dicho resultado fuera mi insistencia :-/ jaja.

Aún así no me doy por vencida y un día de estos pegaré el pelotazo.

Blog y página web

Como veréis el blog está sufriendo algunos cambios y todo se debe a que navegando por este nuestro Internet encontré un blog de una peluquera/estilista que usaba el mismo tema que yo pero le dio una apariencia similar al de una página web. En una entrada de Oliver Carreira podéis ver que es perfectamente posible crear una página web profesional con WordPress, y yo estoy en proceso de hacer lo mismo, es una buena alternativa para los que empezamos y preferimos invertir en otras cosas más necesarias al principio. Se puede tener una página web profesional cuidada y decente por poco dinero. Estoy pensando en echarme unas fotos con pinta de persona profesional para añadir a la página, ¿algún voluntario? ¡Yo pongo la cámara, vosotros el talento!

Mi primera experiencia negativa

Thumbs-down

Hace unos meses que no actualizo el blog porque se me acabaron las ideas, y las pequeñas ideas que se me ocurrían me parecían inútiles. He estado un poco baja de ánimo, profesionalmente hablando, pero hoy he decidido hablar de algo que me ha ocurrido en estos últimos tres meses y que cuyo desenlace no he compartido con todos.

Hasta hace un par de meses sólo había tenido experiencias positivas como traductora, sin contar las pruebas de traducción no aprobadas, me refiero a experiencias con clientes o empresas. Como muchos de vosotros sabéis en abril recibí un mensaje a través de Linkedin en el que anunciaban puestos vacantes para traductores y comerciales, mandé mi CV, pasé por el proceso de selección y me contrataron seleccionaron. Yo había solicitado un puesto de traductora y ellos me ofrecieron ejercer tanto de comercial como de traductora por lo que cobraría más. Hasta aquí todo me parecía maravilloso, una empresa de traducción por fin me daba una oportunidad y valoraba mi poca experiencia y mi formación, pero sobre todo mi potencial, y cobraría 2/3 del total del proyecto.

Organizamos un encuentro por Skype para hablar de la empresa, de todo lo que debía aprender, de cuál sería mi trabajo y la manera de ejercerlo y del contrato. Me ofrecieron dos opciones, contrato como autónomo o contrato por la empresa, y yo, evidentemente, escogí la segunda. Dada mi situación prefería cotizar en una empresa y tener una estabilidad para poder seguir alimentando mi carrera como autónomo.

Empecé con muchísimas ganas, ellos estaban abiertos a que diera lo mejor de mí y yo quería demostrarles lo que podía hacer. Me mostré segura de mí misma, sabía lo que hacía, y propuse cosas que ellos valoraron mucho y me sentí exactamente así, valorada.

Dejé pasar un mes, que es un margen de tiempo comprensible para realizar un contrato sobre todo entre dos países distintos, aunque uno de ellos es abogado, pero no recibía noticias sobre el contrato. Mientras tanto, yo intentaba conseguir clientes y proyectos con las pocas herramientas que me daban, una cuenta de Proz gratuita (como la que tengo yo), translatorscafe, Odesk, etc. Me parecía fatal que una empresa, por muy nueva que fuera, no comprara una cuenta de Proz nada más empezar pero bueno.

Yo les mandaba correos preguntando por la situación del contrato pero nunca contestaban. Intercambiábamos correos sobre un proyecto que podríamos llevar a cabo y que estábamos presupuestando, pero no tenían ni idea de dónde se estaban metiendo y no fueron nada serios con la entrega del presupuesto. Me dijeron que comunicara a la clienta que lo tendría un lunes, y el viernes nadie había dado señales de vida.

Cada vez tenía la mosca más grande detrás de la oreja y me puse en contacto con otros traductores que trabajaban para ellos. Ya os había hablado de que hay que saber con quién se trabaja en otra entrada, y esto os demuestra que hay que tener veinte ojos. Al mes de no saber nada de mi contrato hablé con  una traductora de la empresa, al principio era una conversación casual, para tantear el terreno y no ir a saco con ella, podía obtener una respuesta negativa por su parte. Cuando ya empecé a entrar en materia ella dejó de responder, pero había diferencia horaria de por medio y posiblemente estuviera ocupada. Seguía trabajando en el cliente potencial y buscando otros nuevos, pero al final dije: basta. Dejé de buscar clientes, decidí no ponerme en contacto con ellos a menos que ellos lo hicieran y pasó otro mes.

Por esas fechas ya estaba casi decidida a terminar mi supuesta relación laboral con esta empresa y pedí la opinión de varios compañeros, si bien es verdad, iba trabajando con otras empresas y había dejado de ser urgente. Justo entonces, me llegó un correo que hizo que tomara una decisión en cuestión de un segundo, este traductor con el que me puse en contacto un mes atrás me contestó el último correo que le había mandado y confirmó mis sospechas. Hacía tres meses que trabajaba para ellos y aún no había cobrado nada. En ese momento me alegré de no haber firmado ningún contrato y sucesivamente les mandé un correo comunicándoles mi decisión, no sin hacerles saber lo poco serios que me parecían y la falta de compromiso que tienen. Su respuesta me hizo más gracia aún, entre disculpas y “sentimos tu marcha, estábamos muy contentos contigo”, me dijeron que no tenía sentido hacer un contrato hasta que no consiguiera un proyecto en firme. ¡Acabáramos! ¿Y quién me paga a mí las horas invertidas en buscarte los clientes y los proyectos? Llegué a la conclusión de que esta gente quería montar una empresa a coste cero y tenían mucha cara. No pagaban cuenta de Proz, no pagan las horas invertidas en buscarles y conseguirles el pan, ni siquiera el trabajo de intermediaria con un cliente potencial porque no se había firmado el proyecto. ¡Una vergüenza! Así que, sin dejar de lado la educación y el respeto, les dije todo lo que opinaba de ellos y que sacaran mi información de su página cuanto antes posible. No quería ser relacionada con esa gente nunca más.

Acto seguido hice algo que tardé dos segundos en decidir si era correcto o ético. Por un lado, me daba miedo ser entrometida o que se molestara, y por el otro, mi conciencia no me permitía dejar vendido al cliente con el que había estado negociando ese posible proyecto ante semejante gentuza, sobre todo porque había muy buena relación. Así que le mandé un correo informándole de que ya no trabajaba para esa empresa y que no se fiara de ellos porque no eran serios. A partir de ahí el cliente podía hacer lo que creyera conveniente, pero yo hice lo correcto. Al día siguiente el cliente me agradeció que se lo hiciera saber y otro día hablamos más tranquilamente del tema, sigo manteniendo la relación con este cliente y no quiero saber nada de empresas con tanta falta de seriedad, compromiso y tanta cara dura.

Es por eso que recalco que hay que informarse bien de con quién se trabaja y observar muy bien cómo se desarrolla la relación laboral. Si va bien, adelante, pero si veis algo raro, informaos, preguntad a gente que haya tenido o tenga relación con ellos y sed directos con los interesados en cuestión. No merece la pena trabajar con gente así. A pesar de todo he sacado algo positivo de todo esto, un nuevo contacto con el que mantengo muy buena relación y he demostrado quién soy ante esta situación. No hay mal que por bien no venga.

Trabajar en casa puede ser una odisea

trabajo en casa

Para mucha gente, trabajar en casa, puede ser la solución a todos sus “males”, la Panacea de la actividad laboral, pero como todo, tiene sus inconvenientes.

Son las ocho de la mañana y tengo al yesero en casa (por culpa del famoso gotelé de los ’90). Estamos pintando la casa entera y al principio nos dijeron que tardarían un mes. Justo el fin de semana pasado me pidieron un presupuesto y yo ilusionada, a pesar de las circunstancias, lo mandé encantada. Inmediatamente después me puse a rezar para que no me lo aceptaran esa misma semana, si es que me lo aceptaban, porque tengo la casa patas arriba. Es entonces cuando me planteo de nuevo los pros y los contras de trabajar en casa.

Cuando acabé la carrera y empecé a buscar trabajo y a recibir los primeros proyectos me di cuenta de algo que no sé si vosotros habréis vivido. Hay gente que no concibe la idea de trabajar en casa con un ordenador. Te creas un horario como todo hijo de vecino y empiezas con tus tareas, bien sea mandar curriculum, buscar ofertas, clientes, encargarte de tus perfiles en las diferentes redes sociales, de tu blog, asistir a conferencias virtuales o traducir. Todo esto forma parte de tu actividad laboral y lleva tiempo, sobre todo en los inicios, pero hay personas que no lo entienden. No sé si le habrá pasado a alguien más, pero resulta gracioso (al principio) que al entrar en tu lugar de trabajo (aunque sea la habitación contigua) te manden hacer recados, tareas de la casa o mascullen que te pasas el día en el ordenador, que es cuando empieza a resultar muy molesto. En cierto modo, el hecho de salir de casa para ir a trabajar o asistir a seminarios o conferencias está mucho mejor visto que quedarse en casa a trabajar. ¿Será que, igual que el estatus de autónomo aún es muy nuevo, el hecho de trabajar en casa es aún más desconocido en este país? ¿Será la falta de conocimiento del mundo que se mueve en internet y el trabajo desde casa?

Justo ayer en el programa de TVE, “Comando actualidad”, hablaban de emprendedores. Entre ellos, se encontraban tres estudiantes de periodismo que habían decidido crear una empresa sobre una red social sobre fútbol, cuando le preguntaron al padre de uno de ellos el pobre hombre dijo que al principio no tenía claro de qué iba este negocio y cómo se iba a llevar a cabo. Internet es un mundo etéreo para muchos y no entienden la solidez de un negocio que se sustente con esa herramienta. En algunos casos, si una de las personas en cuestión es autónomo, aunque trabaje fuera de casa, puede llegar a entenderlo mejor si le explicas qué haces desde tu ordenador y para qué.

Otro de los inconvenientes es el que mencionaba al principio. Las obras, sobre todo si toman toda la casa, es uno de los problemas que te puedes encontrar, a veces puede resultar una misión imposible trabajar con semejante lío en casa. Las responsabilidades o tareas domésticas son otro tema a tener en cuenta, así como la familia, pero no me voy a centrar en eso. El hecho de ser autónomo no significa que el trabajo sea secundario porque eres tu propio jefe y tienes más libertad, las tareas de la casa y lo demás se realizarán fuera del horario establecido de trabajo como cualquier otro empleado. Es cierto que el hecho de ser nosotros quienes establecemos ese horario podemos adecuarlo a nuestras prioridades o necesidades, siempre y cuando permita cumplir con los objetivos de tu negocio, pero nunca significará que se pueda interrumpir dicho horario para esos menesteres.

En ocasiones me he llegado a plantear si no sería mejor alquilar una oficina en el futuro pero eso se verá con el tiempo y las necesidades de cada uno.

Lo ideal cuando se trabaja en casa es tener una habitación que sea tu despacho, tu espacio de trabajo y dejar claro a aquellos que viven contigo que hay que respetarlo y tratarlo como tal. Hay que marcarse un horario y respetarlo en la medida de lo posible, ya que tenemos flexibilidad la usaremos pero en los momentos adecuados, si no acabaremos adquiriendo muy malos hábitos de trabajo y nos afectará de forma negativa en todos los sentidos. El tema de la familia se puede interponer en nuestro trabajo pero ese es otro tema y necesitaría otro  enfoque.

 

Como veis, trabajar en casa puede resultar una verdadera odisea.

 

 

 

La unión hace la fuerza

apoyo

El día 30 del pasado mes fue el día del traductor, día en que tuvo lugar la tercera conferencia virtual de Proz.com. Últimamente he estado hablando sobre la profesión con distintos traductores y esta conferencia me sirvió para debatir sobre otros temas relacionados con la traducción, pero hubo algo que me llamó la atención y provocó un sentimiento de rabia en mi.

Todos hemos hablado en algún momento sobre la situación actual, tanto general como de la traducción, y sobre cómo podemos resolver o sobrellevar nuestra propia situación. En uno de los chats en la conferencia virtual de Proz se hablaba sobre tarifas. Me alegró ver que había gente que estaba empezando en el mundo de la traducción y pedía consejo sobre cómo conseguir sus primeros proyectos y qué tarifas son las adecuadas. Lo bueno en estas ocasiones es oír diferentes opiniones, consejos, experiencias de otros colegas, pero ciertos comentarios hacen chirriar los oídos y hasta el alma. Muchos sugeríamos buscar traducciones voluntarias, hablar con ONGs, traductores sin fronteras, y además seguir intentando conseguir clientes para realizar trabajos remunerados, yo añadí que a pesar de no llevar mucho tiempo como profesional de la traducción sé que puedo realizar un buen trabajo y debo cobrar lo que corresponde cuando se trate de un trabajo pagado. Sin embargo, hubo un par de personas que defendían la opinión de que los novatos necesitamos currículum y por lo tanto nos toca tragar con lo que hay y cobrar lo que se nos ofrezca aunque sea una miseria. No sé como les irá profesionalmente a esas personas pero si somos nosotros mismos los que echamos tierra sobre nuestro propio tejado, ¿cómo vamos a mantener la calidad y los derechos de nuestra profesión?

Nos encontramos en una situación en la que hay muchas agencias o clientes que piden muy buena calidad por muy poco dinero, cantidades inhumanas que no nos permiten vivir de la traducción. Podemos estar de acuerdo en que al estar faltos de experiencia no haya tanta gente dispuesta a confiar en los traductores noveles, pero hay otras personas que nos usan como cabeza de turco y nos explotan. Si hay profesionales que aceptan eso y otros que apoyan estas metodologías ¿qué futuro le espera a la traducción como profesión? ¿Cómo creen que es posible crearse una cartera de clientes cobrando 0,03 € en tus inicios y pretender subir a una tarifa normal como 0,08? Lo más seguro es que cuando quieras subir tus tarifas esos clientes busquen otro traductor que cobre lo que cobrabas tú al principio, porque no les interesa nada más que gastar poco.

En el día internacional del freelancer llegué  tarde a una conferencia en línea pero la única frase que escuché se me quedó grabada y me convenció: “Good rates mean good clients, cheap rates mean cheap clients” y es una verdad como un templo. El que quiere un buen servicio pagará por él y será correcto en su trato como cliente hacia ti y en sus pagos, al que no le importa la calidad pagará lo que sea porque no valora tu trabajo ni el resultado y eso sólo puede traer problemas. Es por esto que siempre digo que es preferible trabajar gratis para adquirir experiencia y especializarse que devaluarse como profesional.

Hay que hacerse valer. Y hasta aquí mi pataleta, necesitaba compartir esto porque ver a un traductor decir eso me resulto hiriente y ofensivo, no hay que tragar.

Pagos e impagos, la cara y la cruz de la profesión.

cara-y-cruz

A petición de una de las lectoras hoy voy a hablar de los sistemas de cobro e intentar explicar cómo enfrentarse a un impago.

Sistemas de cobro

Dado a que en muchos casos, sino en la mayoría, trabajamos a distancia de nuestros clientes y gracias a las nuevas tecnologías, disponemos de varios sistemas de cobro que han pasado a tomar un primer plano adelantándose a otros más comunes y más antiguos.

Los más comunes hoy en día son las páginas que gestionan pagos, cobros desde tu cuenta bancaria a través del correo electrónico, es decir, en vez de usar los datos bancarios de la otra persona es suficiente con la cuenta de correo electrónico. Para ello, es necesario que la otra persona también tenga una cuenta en la misma página.

Las páginas más conocidas y las que más he visto son Paypal y Moneybookers, algunas empresas o agencias ofrecen más páginas de este tipo como método de pago pero estas son las más conocidas.

El segundo sistema más común es la transferencia bancaria. Sistema que todos conocemos, no tiene ningún misterio. Lo que sí puedo recomendar es crearse una cuenta exclusivamente para esto. Al principio pensé que la mayoría de pagos serían por Paypal, o algún sistema parecido, pero a medida que te encuentras con los clientes ves que al final tu número de cuenta lo tiene demasiada gente.

Por último, el cheque creo que es de los menos usados,  sobre todo si el cliente está en otro país. Es posible que si es un cliente local usen el cheque.

Los periodos de pago varían según la empresa. Algunas pagan al día siguiente, otras tienen la política de pagar a los 15 días de haber recibido el trabajo finalizado, otras a 30, a 40 y, actualmente, hasta un máximo de 60 días según la Reforma de la Ley de morosidad.

Ahora bien, esta es la cara bonita del trabajo, cobrar. Todo va bien si al finalizar un proyecto recibimos nuestro dinero pero, ¿qué pasa si no nos pagan? Puede que haya gente que no sepa a quién acudir, qué hacer o qué derechos tiene.

Primero vamos a ver qué precauciones podemos tomar para que en caso de impago tengamos las espaldas bien guardadas.

  1. Guardar todos los correos electrónicos que intercambiemos con nuestro cliente, serán una prueba de que se nos ha encomendado el trabajo y de que existe o ha existido tal relación laboral.
  2. Si se desea, no estaría mal realizar tu propio contrato. Puedes asesorarte por un abogado e incluir las condiciones que quieras o crear un contrato sencillo. Como alternativa puedes hacerle firmar el presupuesto para dejar constancia de que se ha aceptado. Ambos serán enviados y devueltos por fax.
  3. Se puede optar por pedir el 50% del pago al inicio del trabajo y el resto al finalizarlo, está en tu mano decidir a partir de qué cantidad aplicar esta regla o si hacerlo siempre. Asimismo, crear un papel donde conste que se ha efectuado dicho pago y en qué fecha sería una decisión óptima.

Si llega el impago, después de las advertencias pertinentes y el periodo de pago reglamentario, tomaremos medidas legales.

Antes de profundizar en ello me gustaría aclarar una cosa: sin hacer apología del trabajo no registrado quiero decir que cualquier persona tiene el derecho de  recurrir a la ley para reclamar el dinero que se le debe por un trabajo realizado. La Ley de Enjuiciamiento Civil no exige en ningún momento que se esté ejerciendo una profesión, registrada se entiende, para hacer una reclamación legal, siempre y cuando haya constancia de dicha relación laboral y la posibilidad de acreditarla. En caso de tratarse de un trabajo no registrado puede que se acabe teniendo problemas con Hacienda, o no. Si así fuera, se debería pagar la multa correspondiente o cumplir con las medidas que se le impongan, pero en ningún caso impide el derecho a reclamar.

El proceso legal al que podemos recurrir es el juicio monitorio. Y cito textualmente:

Artículo 812. Casos en que procede el proceso monitorio

1.Podrá acudir al proceso monitorio quien pretenda de otro el pago de deuda dineraria, vencida y exigible, de cantidad determinada que no exceda de 250.000 euros, cuando la deuda de esa cantidad se acredite de alguna de las formas siguientes:

i.Mediante documentos, cualquiera que sea su forma y clase o el soporte físico en que se encuentren, que aparezcan firmados por el deudor o con su sello, impronta o marca o con cualquier otra señal, física o electrónica, proveniente del deudor.

ii.Mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualesquiera otros documentos que, aun unilateralmente creados por el acreedor, sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas en relaciones de la clase que aparezca existente entre acreedor y deudor.

2.Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior y cuando se trate de deudas que reúnan los requisitos establecidos en dicho apartado, podrá también acudirse al proceso monitorio, para el pago de tales deudas, en los casos siguientes:

i.Cuando, junto al documento en que conste la deuda, se aporten documentos comerciales que acrediten una relación anterior duradera.

ii.Cuando la deuda se acredite mediante certificaciones de impago de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de Comunidades de propietarios de inmuebles urbanos.

Artículo 813. Competencia

1.Será exclusivamente competente para el proceso monitorio el Juzgado de Primera Instancia del domicilio o residencia del deudor o, si no fueren conocidos, el del lugar en que el deudor pudiera ser hallado a efectos del requerimiento de pago por el Tribunal, salvo que se trate de la reclamación de deuda a que se refiere el número 2.º del apartado 2 del artículo 812, en cuyo caso será también competente el Juzgado del lugar en donde se halle la finca, a elección del solicitante.

En todo caso, no serán de aplicación las normas sobre sumisión expresa o tácita contenidas en la sección 2.ª del capítulo II del Título II del Libro I.

Artículo 814. Petición inicial del procedimiento monitorio

1.El procedimiento monitorio comenzará por petición del acreedor en la que se expresarán la identidad del deudor, el domicilio o domicilios del acreedor y del deudor o el lugar en que residieran o pudieran ser hallados y el origen y cuantía de la deuda, acompañándose el documento o documentos a que se refiere el artículo 812.

La petición podrá extenderse en impreso o formulario que facilite la expresión de los extremos a que se refiere el apartado anterior.

2.Para la presentación de la petición inicial del procedimiento monitorio no será preciso valerse de procurador y abogado.

Artículo 815. Admisión de la petición y requerimiento de pago

1. Si los documentos aportados con la petición fueran de los previstos en el apartado 2 del artículo 812 o constituyeren un principio de prueba del derecho del peticionario, confirmado por lo que se exponga en aquélla, el Secretario judicial requerirá al deudor para que, en el plazo de veinte días, pague al peticionario, acreditándolo ante el Tribunal, o comparezca ante éste y alegue sucintamente, en escrito de oposición, las razones por las que, a su entender, no debe, en todo o en parte, la cantidad reclamada. En caso contrario dará cuenta al Juez para que resuelva lo que corresponda sobre la admisión a trámite de la petición inicial.

El requerimiento se notificará en la forma prevista en el artículo 161 de esta ley, con apercibimiento de que, de no pagar ni comparecer alegando razones de la negativa al pago, se despachará contra él ejecución según lo prevenido en el artículo siguiente. Sólo se admitirá el requerimiento al demandado por medio de edictos en el supuesto regulado en el siguiente apartado de este artículo.

2.En las reclamaciones de deuda a que se refiere el número 2.º del apartado 2 del artículo 812, la notificación deberá efectuarse en el domicilio previamente designado por el deudor para las notificaciones y citaciones de toda índole relacionadas con los asuntos de la comunidad de propietarios. Si no se hubiere designado tal domicilio, se intentará la comunicación en el piso o local, y si tampoco pudiere hacerse efectiva de este modo, se le notificará conforme a lo dispuesto en el artículo 164 de la presente Ley.

Artículo 816. Incomparecencia del deudor requerido y despacho de la ejecución. Intereses

1. Si el deudor no atendiere el requerimiento de pago o no compareciere, el Secretario judicial dictará decreto dando por terminado el proceso monitorio y dará traslado al acreedor para que inste el despacho de ejecución, bastando para ello con la mera solicitud.

2.Despachada ejecución, proseguirá ésta conforme a lo dispuesto para la de sentencias judiciales, pudiendo formularse la oposición prevista en estos casos, pero el solicitante del proceso monitorio y el deudor ejecutado no podrán pretender ulteriormente en proceso ordinario la cantidad reclamada en el monitorio o la devolución de la que con la ejecución se obtuviere.

Desde que se dicte el auto despachando ejecución la deuda devengará el interés a que se refiere el artículo 576.

Artículo 817. Pago del deudor

Si el deudor atendiere el requerimiento de pago, tan pronto como lo acredite, el Secretario judicial acordará el archivo de las actuaciones.

Artículo 818. Oposición del deudor

1. Si el deudor presentare escrito de oposición dentro de plazo, el asunto se resolverá definitivamente en juicio que corresponda, teniendo la sentencia que se dicte fuerza de cosa juzgada.

El escrito de oposición deberá ir firmado por abogado y procurador cuando su intervención fuere necesaria por razón de la cuantía, según las reglas generales.

Si la oposición del deudor se fundara en la existencia de pluspetición, se actuará respecto de la cantidad reconocida como debida conforme a lo que dispone el apartado segundo del artículo 21 de la presente Ley.

2. Cuando la cuantía de la pretensión no excediera de la propia del juicio verbal, el Secretario judicial dictará decreto dando por terminado el proceso monitorio y acordando seguir la tramitación conforme a lo previsto para este tipo de juicio, convocando a las partes a la vista ante el Tribunal. Cuando el importe de la reclamación exceda de dicha cantidad, si el peticionario no interpusiera la demanda correspondiente dentro del plazo de un mes desde el traslado del escrito de oposición, el Secretario judicial dictará decreto sobreseyendo las actuaciones y condenando en costas al acreedor. Si presentare la demanda, en el decreto poniendo fin al proceso monitorio acordará dar traslado de ella al demandado conforme a lo previsto en los artículos 404 y siguientes de la presente ley, salvo que no proceda su admisión, en cuyo caso acordará dar cuenta al Juez para que resuelva lo que corresponda.

Espero que la información haya sido suficiente y clara.