Consejos flash: No te fíes de todos los textos traducidos relacionados con tu proyecto


Hola a todos, esta es una especie de sección nueva que voy a publicar cuando quiera compartir algo que crea que no necesita una entrada exhaustiva sobre el tema.

A veces quiero contar algo, una experiencia, algo que haya aprendido, o crear un debate en base a algo con lo que me he topado y no lo publico porque no requiere una entrada extensa, así que inauguro la sección: CONSEJOS FLASH. 

Este fin de semana pasado estuve traduciendo el contenido de una página web, que no puedo nombrar, y cuyo contenido no puedo mostrar así que utilizaremos otros supuestos. Era sobre un tema que no tengo muy por la mano pero que con un poco de documentación puedes encontrar la respuesta a tus dudas, al menos las de vocabulario especializado por así decirlo. En mi proceso de documentación en busca de material que me pudiera ayudar en la traducción me topé con algunos documentos relacionados con la pagina web que estaba traduciendo que ya estaban traducidos. Es una gran ayuda cuando pasa esto, siempre puedes tomar esos documentos como referencia y consultar algunos términos para ver cómo se han traducido y usarlos si estás de acuerdo, pero también puede ser que algunas cosas te parezcan raras y decidas no hacer caso a ciertas palabras usadas por ese otro traductor.

Por ejemplo, las marcas o nombres de productos. Si aparece el nombre de un producto de una marca empezando con mayúscula, ¿lo traducirías o no? Yo no lo traduciría. Si encontráis un documento que pertenece a esa marca, ya traducido, donde sí lo traducen, y otro donde no, podéis elegir hacer caso al que se ajuste a vuestro criterio aunque siempre sería más seguro no traducirlo, en mi opinión.

Advertisements

16 thoughts on “Consejos flash: No te fíes de todos los textos traducidos relacionados con tu proyecto

  1. Enhorabuena por la nueva sección, me parece muy interesante :D.

    Ante todo, yo le preguntaría al cliente si debes hacer caso de lo que ya existe traducido o si te puede proporcionar un glosario sobre el tema, porque muchas veces son los propios clientes los que piden ese tipo de cosas que vemos “raras” y, aunque no estemos de acuerdo, las tenemos que acatar (¡¡viva los archivos de queries en estos casos!!) :).

    • Gracias, me hace gracia jajaj es como si fuera la Cuore con una nueva sección XD.

      Pues no era posible porque era una agencia la intermediaria y yo no podía contactar con el cliente bajo ningún concepto, para más inri, era fin de semana y la entrega el lunes por la mañana, no podía hablar con nadie XD.
      Está claro que el que paga manda siempre. En este caso, por suerte, me topé con dos documentos distintos que o bien los habían traducido dos personas distinas, o había tomado decisiones distinas y me guié por la que se ceñía más a mi criterio.
      Si el producto es Sweepers’ Broom sticks y uno dice “palos de Brooms para barrenderos” y otro dice “palos Sweepers’ Broom” porque en otras ocasiones pone que es la gama Sweepers’ Brooms y tienes palos, escobillas, etc. Pues yo me decanto por el segundo.

      • Pero sí puedes contactar con la agencia para preguntarles si pueden contactar con el cliente porque tienes dudas. Nosotros al menos funcionamos así… ahora, lo del fin de semana… es una jugarreta con todas las letras, ahí está más chunga la cosa xD.

        Y sí, muchas veces hay que deducir un poco por el contexto si no estás conforme con las decisiones que vas viendo de referencia… si el texto lo empiezas tú de cero es genial, pero si no… pff… el último proyecto en el que participé dio mucha guerra precisamente por ese motivo, por las incoherencias internas de lo que ya estaba hecho.

        • Pues sí, le hubiera preguntado a la agencia pero era fin de semana, faena total.

          El tema es que no me dieron esa documentación como referencia, la encontré yo buscando en google páginas del mismo tema para encontrar vocabulario en español. Fue bueno como apoyo en parte pero por la otra parte algunas cosas de uno de los documentos no me parecían buenas decisiones así que toca darle vueltas y hacer lo que uno cree jaja.

          • Yo estoy con Eva. Preguntar, preguntar y preguntar. Y sí, no hay que fiarse de lo que encontremos por ahí, sobre todo si hay cosas traducidas y cosas que no están. Sin embargo, yo creo que también podría hacerse la traducción de esos términos y marcar, de alguna forma al cliente (enviando un correo explicativo a la agencia) de que esas cosas, al no haber recibido el glosario, podrían variarse según lo que diga el cliente.

            De todas formas, la agencia lo ha hecho muy mal, dejándote con todo el marrón para el fin de semana y llegar el lunes y pretender tenerlo todo listo. Yo habría insistido en que, hasta que no recibiesen contestación del cliente, no se enviase la traducción definitiva puesto que el cliente podría cambiar las cosas y, sobre todo, guardar ese correo en el que, de una forma u otra, te quitas la responsabilidad de cualquier problema futuro. Tú has avisado, y la agencia no ha querido hacerte caso, no es culpa tuya sino de la agencia.

            A todas las agencias a las que envío lista de preguntas, siempre entregan después de que el cliente responda. En algunos casos no me han contestado a las preguntas, pero es que tampoco han venido después a echarme la bronca, si no, se iban a enterar 🙂

            Lo que no pueden pretender es que lo sepas todo y que tengas que buscarte las castañas desde ese punto de vista en el que tienes que tomar decisiones comerciales. Porque sí, se podría traducir una marca, pero para ello necesitas el permiso del cliente, quien tendrá que consultarlo con su departamento legal porque, a lo mejor, habría que registrar dicha marca. Y, así, con todo.

            • Estoy de acuerdo con las dos, como ya he dicho en otras entradas hay que preguntar siempre sobre cualquier duda que se tenga. Pero fue todo en fin de semana, fue una faena, y el lunes a las 9 de la mañana tenía que estar en su bandeja de entrada. Podría haber hecho lo que dices Curri, decirles que necesitaba un margen más amplio de quizás un día para posibles dudas, pero quizás pequé de precavida porque es la primera vez que trabajo para esta agencia, o porque pensé que podía tomar una decisión sola que no fuera descabellada. Lo que me acabó de tranquilizar, en cierto modo, es pensar que esa traducción iba a ser revisada por un corrector de la agencia, espero, y que si hay algo que cambiar pues lo haría el corrector. No es el procedimiento ideal quizás, cuanto mejor esté la traducción y menos se tenga que corregir, mejor. Pero cuando te encuentras en esa situación creo que es la única esperanza que te queda. De momento no se me han quejado así que no estaría tan mal.
              De todas formas, para la próxima vez que me entreguen algo en viernes para entregar un lunes por la mañana les pediré de antemano si se puede alargar.

              • Como dice Curri, lo mejor en estos casos (y más sabiendo que va a pasar por un corrector, aunque muchas veces dudo de que hagan su trabajo…) es mandar la traducción junto con un archivo excel con todas las dudas, marcando dónde te han surgido y el por qué como referencia para el corrector también. Y sí, que la agencia no te haya mandado información alguna de referencia cuando había cosas traducidas y tragarte el marrón tú solita el fin de dsemana… pff, espero que no lo tomen como una costumbre :/

                • Es posible que la agencia no lo supiera, no lo sé, no sé si mandarles un correo preguntando qué tal y por la duda que tenía de la marca en sí porque había encontrado esos documentos.

  2. Es un buen consejo; imprescindible, diría yo.

    La comunicación con el cliente es fundamental y, aunque pueda resultar pesado, deberíamos formular todas las preguntas y dudas que nos surjan. Eso sí, llamar al cliente cada cinco minutos puede dar una mala imagen sobre nuestra profesionalidad; sin embargo, si abordamos un bloque de preguntas antes de proceder a la corrección, la imagen que ofreceremos será totalmente distinta.

    Hace tiempo, me solicitó un cliente (agencia) la traducción de un texto especializado para una tercera empresa; me pedían que me basara en la documentación que ya habían traducido previamente y que tenían publicada en Internet. Al mirar el texto, casi muero de espanto. La traducción era sumamente mala y, por supuesto, tuve que decirle al cliente que no iba a basarme en algo con problemas de traducción más que obvios. Esta sinceridad con el cliente, al que le preparé incluso un pequeño informe de errores evidentes de la traducción publicada, me sirvió para conseguir no solo la traducción del texto encomendado inicialmente sino de ese otro documento ya traducido.

    Por otro lado, con respecto a tu comentario sobre el margen de tiempo, si se necesita más tiempo, hay que solicitarlo. Cuando se dice que un traductor puede encargarse de entre 2500 y 3000 palabras al día, no significa que por hacer 2000 o 1500 sea mal traductor. Al contrario, hay proyectos que requieren paciencia y mucha dedicación y que, por ello, dado que hay que contrastar mucha información propia del cliente, no se pueden traducir tantas palabras como uno desea.

    Ahora bien, el hecho de que haya un revisor o corrector no debería “relajarnos” con respecto a los errores que se nos puedan escapar por haber hecho algo corriendo para cumplir con el plazo de entrega. Por experiencia, sé que hay muchos correctores que, en un afán por justificar que se han ganado el sueldo, cambian la traducción con numerosos sinónimos pero, sin embargo, no atienden a los términos especializados. De hecho, algunos ni se atreven a tocarlos y, en ocasiones, nos corrigen la ortografía según la aprendieron y no según las normas de la RAE. Me contó una amiga que tuvo una especie de altercado con un corrector porque le tachó como faltas de ortografía oraciones bien escritas. Cuando esta amiga le dijo al corrector que según la RAE…, este le respondió con un correo: “Ah, claro, es que tú sigues las normas de la RAE. Entonces, vale.”

    Si te vale como adición a tu consejo flash de hoy, “tampoco te fíes de los correctores que solo conocen sinónimos para tus palabras…”

    • Gracias por tu comentario Tenesor. No quiero que se me mal interprete con lo de relajarse por que hay un corrector, hay que entregar la traduccin con los menos errores posibles, pero bsicamente cuando se trata de un nombre de una gama, a veces es una decisin subjetiva y que yo la traduzca de una manera o de otra no significa que el cliente est de acuerdo o no lo est.

      Tienes razn en cuanto a lo de ser sincero con el cliente o agencia si vemos algo que no nos parece bien, no me canso de decirlo en mis entradas.

      Estoy pensando en enviarles un correo para preguntar qu tal.

      • Con respecto a enviar un correo para preguntar qué tal, creo que se debe hacer cuando se entrega. “Si hay algo que consideren que no sea correcto, no duden en decírmelo”. Sin embargo, si llamas después para preguntar qué tal, es como si hubiera algún remordimiento de conciencia o alguna inseguridad. ¿No crees? Son matices, sensaciones. Trabajé en comunicación política y sé, por experiencia, que estos matices marcan muchísimo.

        Abrazos desde Canarias.

        • Pues depende de como se plantee, es una forma de preocuparse por la calidad del resultado y en este caso era ya una curiosidad personal que al ser contestada me puede servir para el futuro. Me han contwstado muy amablemente y me han dicho que el cliente no ha dicho nada, que otros tambien Lo han teaducido de la misma forma y que Si hubiera alguna cosa me Lo harian saber.

  3. Hola, Verónica:

    Estoy de acuerdo con los comentarios anteriores: siempre que se pueda, lo mejor es consultar al cliente. Si por algún motivo no es posible (como en tu caso), también se pueden plantear las dudas y dificultades encontradas en el momento de entregar la traducción, sobre todo si luego la van a revisar y no se la van a enviar inmediatamente al cliente final.

    Por otro lado, si el cliente no te envió ningún material de referencia vinculante, sino que tú misma lo buscaste, considero que tienes vía libre para hacer lo que te plazca y ceñirte o no a las traducciones encontradas según tu propio criterio. Y cuando el material de referencia es deficiente, conviene hacérselo saber al cliente; al menos, yo sí lo hago, pero no a modo de crítica destructiva, sino con ánimo de ofrecerle un mejor servicio, un valor añadido, y de mejorar su documentación. Hay clientes orgullosos que se sienten ofendidos porque les digas que sus documentos están mal escritos o traducidos; otros, en cambio, lo agradecen y lo ven como un signo de profesionalidad. Lógicamente, es con estos con quien conviene trabajar. 🙂

    Un saludo,
    Isabel

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s