Redes sociales de traductores (II)

La última vez os hablé de una de las redes sociales para traductores que habían surgido en los últimos meses, hoy os voy a hablar de Traditori, otra red social también para traductores con un objetivo un poco distinto.

Su creadora, Carolina López, nos cuenta que Traditori se centra más en compartir recursos e información de utilidad para nuestros colegas de profesión:

Lo que pueden hacer los traductores en esta red es bastante similar a lo que puedes hacer en cualquier red, creo que el valor añadido no está en lo que puedes hacer (crear un perfil, compartir fotos, videos, enlaces, información, publicar artículos, crear un blog o importar otros blogs…). Para mí el valor añadido radica en tener toda la información que generamos los traductores recopilada en un sólo sitio (la biblioteca)… la información puede girar en torno a eventos, cursos, premios, otros traductores, herramientas, trabajo, descuentos, etc.

Su idea está enfocada de cara a los profesionales de la traducción, para ayudar o facilitar el acceso a experiencias, opiniones de otros traductores y otras veces como recurso para encontrar a un traductor de otras lenguas cuando lo necesitemos, todo dentro de un ambiente libre de competición:

La red está pensada exclusivamente para traductores, para que puedan pedir información o darla, encontrar lo que estaban buscando, conocer otros traductores con más experiencia, o con menos. No es un mercado al estilo de proz, ese es justo el modelo del que huyo. En Proz y otros sitios de traductores todo está basado en conseguir puntos y es muy competitivo. Yo con este proyecto quiero hacer hincapié en que los traductores viven y sobreviven gracias a la forma que tienen de compartir recursos, clientes etc. Creo que tenemos una forma de actuar mucho menos competitiva y que tenemos y podemos crear un mercado más amable para nosotros mismos y para futuros traductores.

Por ejemplo, la forma en que funcionan los “bids”, las ofertas en estas páginas de traducción, incide en el mercantilismo y en el capitalismo más salvaje. Gana el que está más tiempo en internet y el que pone el precio más barato, y eso nos perjudica a todos. En realidad, los traductores funcionamos de otra forma. Yo tengo mi cartera de clientes y mi cartera de amigos. Jamás le digo que no a un cliente, y consecuentemente a veces me encuentro con más cosas de las que puedo hacer. ¿Qué hago? Me conecto al messenger, al gtalk, al facebook y así infinitamente hasta que encuentro algún amigo traductor conectado que lo pueda hacer. Yo me quedo una comisión y el nombre del cliente, y mi amigo tiene trabajo en horas bajas. Genero dinero, trabajo y valor para los tres (cliente, amigo y yo misma). Sólo quiero una herramienta que me permita, cuando tengo un pico de trabajo o me entra algo que yo no sé/no puedo hacer, encontrar un traductor que me caiga bien y del que me fie con rapidez, a golpe de “status” o “chat”, y además poder crear grupos para trabajar con determinadas traducciones/proyectos y encontrar con facilidad y rapidez información sobre facturas, fiscalidad…

El nacimiento de este proyecto:

Hace tres años estaba hablando de economía con un amigo informático en un café, y le comenté este modus operandi, que además desarrollan en gran medida las mujeres, y que luego este tipo de economía (economía del compartir se llama, mucho tiempo después me enteré de que es hasta un concepto antropológico) no sale en los periódicos y nadie habla de ella, aunque rara vez estamos en crisis y siempre generamos más trabajo del que podemos abarcar. Y mi amigo informático me respondió: ¡vaya, un facebook para traductores!

Te estoy hablando de 2007, facebook acababa de entrar en Europa, y mi lista de amigos sería de unos doce, ninguno español (estaba en el extranjero). En algún momento desechamos la idea, por lo que fuera. Este año la retomé durante la baja maternal, que te da para pensar mucho, y decidí tirarme a la piscina.

Carolina nos cuenta las opciones que tiene en mente para mantener esta página, que evidentemente, requiere una inversión tanto de dinero como de tiempo:

En un futuro me pensaré crear una cuenta “premium” para universidades o la integración de aplicaciones útiles para el traductor para cubrir gastos de gestión de la página si se desborda, que además de moderarla… ¡yo también traduzco, y me gusta mucho!

Como podéis observar, el hecho de que varias personas, de diferentes partes del mundo, coincidieran en que una red social para un sector profesional concreto era necesaria demuestra la gran influencia de las redes sociales en la actualidad y su gran utilidad. Las redes sociales han convertido el método tradicional de crear contactos en algo global y de fácil acceso desde la silla de tu oficina, lo cual, en una profesión como la nuestra en la que trabajamos con lenguas resulta muy útil.

Traditori es una red social que todavía está en sus fases iniciales, está dando sus primeros pasos en el mundo de internet y apunta maneras. Falta mucha información en las secciones disponibles que poco a poco van adquiriendo forma y rellenando sus huecos con nuevos contenidos. Echo de menos algunas aplicaciones e ideas que podrían resultar muy útiles, además, la accesibilidad a tu propio perfil no es tarea fácil. El menú que supuestamente te dirige a tu perfil, en realidad te lleva a editar la información de tu cuenta y para poder acceder a tu propia página no hay otra forma que hacer clic sobre tu foto que aparece entre los miembros conectados a la izquierda. La página tiene potencial, pero aún le falta camino por recorrer, quizás hubiera sido mejor esperar a publicarla hasta que tuviera la mayoría de sus contenidos y mejorar esos pequeños problemas de accesibilidad.

Ya tenemos nuestros rincones traductores, ahora os toca elegir, si así lo creéis, o disfrutar de todos ellos.

 

Redes sociales de traductores (I)

Las redes sociales se han convertido en una herramienta cotidiana de comunicación tanto en el ámbito personal como en el profesional. Cada vez se crean más y más páginas dedicadas a crear una comunidad en uno o varios sectores profesionales, pero sobre todo para proporcionar un medio de acceso a ofertas de trabajo o recursos. En los últimos meses han aparecido un par de redes sociales dedicadas exclusivamente al mundo de la traducción que me han llamado la atención:

Esta red social para traductores la creó Andrew Bell, un traductor de Albany, Australia Occidental. Os dejo con una pequeña entrevista que le hice (mi vocación de periodista) y después os comento mi opinión sobre ella. Aquí tenéis:

Q. Could you please explain what brought you to create this network? What gave you the idea and why did you think it was necessary?

A. A few years ago I set up monthly meetings (in person) in Perth, Western Australia, for translators and interpreters. I recognized that there was no forum locally at that time for people in our industry here in WA to touch base, share ideas, that kind of thing. Watercooler in its current format stemmed, I guess, from that original idea – but as well as being a place people could meet in socially, I also hoped to create an environment where those with knowledge could share ideas with those new to the industry or who needed help – a kind of osmotic pull if you like. The decision to make it private was one made by the members – I put it to the vote when I first set up the network and a large majority wanted to network in a private arena.

Q. Also, why name it Watercooler? I guess maybe because it’s the meeting point in an office atmosphere, like the coffee machine? The place where you can talk briefly to other colleagues.

A. Exactly that. I was aware that people in our industry, many of whom work alone from home, often lack a social environment in which they can share ideas and spend time with colleagues. I called the network “Watercooler”, because it functioned in that way – a virtual Watercooler experience. I also felt that Twitter and LinkedIn, whilst both extremely useful in their own way, often served more as a conduit for forwarding links and flagging up articles, rather than being a place where people could benefit from a social function too. Hopefully we’re achieving that here.

Q. What possibilities does this network have? (applications, glossaries, networking, discussion boards, etc.) Can clients use it as a resource to hire translators and such?

A. Watercooler members can join discussion forums on pretty much any topic (moderation is very much an administrative role on Watercooler, and so far there have been few disagreements or need for moderator involvement); members can form groups/teams based around any subject area, not necessarily linguistic (we have a movie and cycling group). Members can also upload videos and photos, share any posting via Twitter, LinkedIn etc., and other applications are available in a separate Apps area. Ning, the network host, is continually improving the interface so I anticipate an even more interactive environment in the future. I offer a monthly prize for the best article, or member involvement, and have started to purchase articles in from published authors/bloggers/industry experts.

Q. Why do you charge 24.95$ every 6 months? To maintain the site or are there extra benefits with that payment?

A. Member numbers rapidly grew from a few hundred to over 1100 within a 12 month period; largely because of a mass migration from another social network. This created a significant administrative load, in terms of accepting new members, improving the network, driving content etc., and I felt that I could only continue the network if I charged a modest fee. The membership fee of $24.99 per six months is pretty reasonable, and does give members access to a private, moderated network where they won’t be spammed, abused or otherwise dealt with inappropriately. it also enables me to purchase in content, evolve the network, and does also pay for the time I spend doing the above. I am, at the end of the day, a translator like most other members, and my family circumstances dictated that I needed to run this as a dual income stream. I believe that the membership fee is pretty good value, given the connectivity and CPD content available to members. Member numbers are also recovering after I moved to a subscription-based model and it’s nice to know that everyone here now is on the network because they a) want to be and b) are prepared to invest in their business.

Q. Do you think the fee could disappear in the future if you got the necessary income from other sources like advertisement or sponsorsihp?

A. Would I remove the membership fee? No, I don’t think so – the primary reason being that a private network such as this wouldn’t be a suitable vessel for advertising (potential customers not being able to get past the front page), and sponsors seem thin on the ground. The second reason is that, at the end of the day, $24.99 is very little money per individual for my time and effort in running the blog, and if someone doesn’t feel my time is worth such a small six-monthly fee then, with respect, this wouldn’t be the network for them. I do accept though that the majority of networks are free and public and that’s a strong pull against this kind of network, but there’s often a price to pay in terms of quality and security with free, public networks. Good luck anyway.

 

Nadie mejor que el propio creador para explicar los orígenes, los propósitos y las posibilidades de esta red social para traductores.

Mi opinión como usuaria es que es una página muy bien construida, es agradable a la vista, está todo muy ordenado y los menús son fáciles de usar y de ver. El perfil de los miembros es muy completo, es como una mezcla de LinkedIn, porque puedes compartir tu CV; Proz, porque hay foros de discusión sobre cualquier tema relacionado con nuestra profesión o simplemente para socializar con otros colegas, y puedes crear grupos de trabajo; y Facebook, porque tiene la función de red social compartiendo fotografías, vídeos y dejando mensajes en los muros de tus amigos.  También podemos encontrar un directorio que clasifica a los miembros según al ramo de la traducción al que se dedican (interpretación, traducción, corrector, etc) lo cual facilita la búsqueda de colegas con los que compartir experiencias.

Tiene muchas aplicaciones que se pueden añadir al perfil, puedes compartir un blog externo así como tu propio apartado de blog de Watercooler para compartir artículos con tus contactos en esta red, puedes hacer Retuits y shares; y muchísimas otras aplicaciones que pueden resultar útiles según tus necesidades, también puede que en el futuro haya aún más y mejores aplicaciones para hacer tu experiencia en esta red más interactiva y poder disfrutarla al máximo.

El tema de la cuota semestral puede resultar conflictivo para algunas personas a la hora de decidir si seguir siendo miembro o no, pero hay que recordar que el creador no deja de ser un mero traductor que ha tenido la gran idea de ofrecernos un espacio adecuado a las necesidades sociales y profesionales de nuestra profesión y que dedica gran parte de su tiempo a esto. Además, nos ofrece un alto grado de seguridad y comodidad ya que es una red a la que solamente tienen acceso sus miembros y que está moderada para asegurar un buen ambiente.

No es una herramienta de exposición para clientes potenciales, que quede claro. Opino que está genial ya que en otras comunidades como Proz es un poco caótico y no se modera bien el uso de los recursos y las herramientas como las preguntas de Kudoz, hay mucha gente que hace un uso pésimo de esta herramienta. Además, los premios que ofrece Andrew son un buen incentivo para ser más participativos en esta red, si ganas, Andrew te ofrece más visibilidad dentro de la comunidad poniendo tu foto en la página principal y destacando tu perfil.

Creo que no me queda nada más que decir sobre esta red social, la verdad que creo que es muy positivo. En la próxima entrada hablaré sobre otra red social que muchos ya conocéis. ¡Hasta entonces!

 

ACTUALIZACIÓN: La cuota de miembro de Watercooler pasa a ser de 24,00$ a 9,99 $, para los que estén interesados.

Ready, Steady, Go!

No he actualizado durante las últimas tres semanas, me voy a autocastigar, pero es que he estado muy liada con las obras en casa (he tenido que pintar yo) y con el trabajo. Sí, habéis oído bien, ¡trabajo!

Sé que muchos de vosotros habéis estado escuchando mis lamentaciones, mis frustraciones, mis quejas, mis desesperanzas, pero nunca me habéis visto tirar la toalla aún. En las últimas semanas he sentido por primera vez que esto empezaba a funcionar. No significa que ya está todo hecho y de ahora en adelante no van a parar de llover ofertas, pero al menos todo el esfuerzo y la espera empiezan a dar sus frutos.

Cuando ya había empezado a dudar de la utilidad de LinkedIn, me llegó una oferta a través de esta red social de uno de mis contactos. Creo que nunca hubiera pensado que un correo sobre trabajo me haría tanta ilusión; mi primer cliente directo (oooooooohhh). Para mí este ha sido un pequeño punto de inflexión, el momento en el que he decidido desplegar mis alas de traductora y actuar como una autónoma, con la humildad de una aprendiz. Pero a todos nos llega el momento en el que nos toca dar el paso de empezar a poder vivir de nuestro trabajo.  Aún estoy a la espera para este proyecto, pero no importa.

Desde ese momento parece que se desencadenó algo, no sé el que, se alinearon los planetas o algo (yo creo que si cae un rayo me da seguro) y me llegaron pequeñas traducciones de mi contacto de siempre. Después de haber entregado las traducciones me llamaron unos amigos de mis padres, que tienen una empresa de importación y exportación, porque necesitaban urgentemente traducir un contrato de 45 páginas al español. Ha sido una experiencia, la verdad. Es el proyecto más largo que he hecho sola profesionalmente y contrarreloj. Lo bueno, es que la traducción no era para uso oficial del contrato, sino para entender bien el contenido y poder firmar. Me pude ahorrar las páginas de definiciones, que eran unas cuantas. A pesar del estrés, he aprendido más sobre contratos (que me harté de traducirlos en la universidad) y sobre lo que supone la actividad de un traductor autónomo.

Además, esta semana me harán una entrevista para substituir al socio de un amigo en la recepción del gimnasio-spa de un hotel de la zona. No tiene nada que ver con la traducción y es un trabajo de 3-4 semanas, ¡pero es algo! Y quién sabe, al trabajar en un hotel se pueden hacer contactos o pueden surgir oportunidades. Así se me recupera la cuenta para las navidades que, chicos, están a la vuelta de la esquina.

Como he dicho antes, es la primera vez que me siento traductora (autónoma) de verdad, el ajetreo, las negociaciones, los clientes, presupuestos, plazos…Estas semanas han sido todo un aprendizaje y una experiencia más en este camino hacia el éxito profesional. ¡Allá voy!

Trabajar en casa puede ser una odisea

Para mucha gente, trabajar en casa, puede ser la solución a todos sus “males”, la Panacea de la actividad laboral, pero como todo, tiene sus inconvenientes.

Son las ocho de la mañana y tengo al yesero en casa (por culpa del famoso gotelé de los ’90). Estamos pintando la casa entera y al principio nos dijeron que tardarían un mes. Justo el fin de semana pasado me pidieron un presupuesto y yo ilusionada, a pesar de las circunstancias, lo mandé encantada. Inmediatamente después me puse a rezar para que no me lo aceptaran esa misma semana, si es que me lo aceptaban, porque tengo la casa patas arriba. Es entonces cuando me planteo de nuevo los pros y los contras de trabajar en casa.

Cuando acabé la carrera y empecé a buscar trabajo y a recibir los primeros proyectos me di cuenta de algo que no sé si vosotros habréis vivido. Hay gente que no concibe la idea de trabajar en casa con un ordenador. Te creas un horario como todo hijo de vecino y empiezas con tus tareas, bien sea mandar curriculum, buscar ofertas, clientes, encargarte de tus perfiles en las diferentes redes sociales, de tu blog, asistir a conferencias virtuales o traducir. Todo esto forma parte de tu actividad laboral y lleva tiempo, sobre todo en los inicios, pero hay personas que no lo entienden. No sé si le habrá pasado a alguien más, pero resulta gracioso (al principio) que al entrar en tu lugar de trabajo (aunque sea la habitación contigua) te manden hacer recados, tareas de la casa o mascullen que te pasas el día en el ordenador, que es cuando empieza a resultar muy molesto. En cierto modo, el hecho de salir de casa para ir a trabajar o asistir a seminarios o conferencias está mucho mejor visto que quedarse en casa a trabajar. ¿Será que, igual que el estatus de autónomo aún es muy nuevo, el hecho de trabajar en casa es aún más desconocido en este país? ¿Será la falta de conocimiento del mundo que se mueve en internet y el trabajo desde casa?

Justo ayer en el programa de TVE, “Comando actualidad”, hablaban de emprendedores. Entre ellos, se encontraban tres estudiantes de periodismo que habían decidido crear una empresa sobre una red social sobre fútbol, cuando le preguntaron al padre de uno de ellos el pobre hombre dijo que al principio no tenía claro de qué iba este negocio y cómo se iba a llevar a cabo. Internet es un mundo etéreo para muchos y no entienden la solidez de un negocio que se sustente con esa herramienta. En algunos casos, si una de las personas en cuestión es autónomo, aunque trabaje fuera de casa, puede llegar a entenderlo mejor si le explicas qué haces desde tu ordenador y para qué.

Otro de los inconvenientes es el que mencionaba al principio. Las obras, sobre todo si toman toda la casa, es uno de los problemas que te puedes encontrar, a veces puede resultar una misión imposible trabajar con semejante lío en casa. Las responsabilidades o tareas domésticas son otro tema a tener en cuenta, así como la familia, pero no me voy a centrar en eso. El hecho de ser autónomo no significa que el trabajo sea secundario porque eres tu propio jefe y tienes más libertad, las tareas de la casa y lo demás se realizarán fuera del horario establecido de trabajo como cualquier otro empleado. Es cierto que el hecho de ser nosotros quienes establecemos ese horario podemos adecuarlo a nuestras prioridades o necesidades, siempre y cuando permita cumplir con los objetivos de tu negocio, pero nunca significará que se pueda interrumpir dicho horario para esos menesteres.

En ocasiones me he llegado a plantear si no sería mejor alquilar una oficina en el futuro pero eso se verá con el tiempo y las necesidades de cada uno.

Lo ideal cuando se trabaja en casa es tener una habitación que sea tu despacho, tu espacio de trabajo y dejar claro a aquellos que viven contigo que hay que respetarlo y tratarlo como tal. Hay que marcarse un horario y respetarlo en la medida de lo posible, ya que tenemos flexibilidad la usaremos pero en los momentos adecuados, si no acabaremos adquiriendo muy malos hábitos de trabajo y nos afectará de forma negativa en todos los sentidos. El tema de la familia se puede interponer en nuestro trabajo pero ese es otro tema y necesitaría otro  enfoque.

 

Como veis, trabajar en casa puede resultar una verdadera odisea.

 

 

 

La unión hace la fuerza

El día 30 del pasado mes fue el día del traductor, día en que tuvo lugar la tercera conferencia virtual de Proz.com. Últimamente he estado hablando sobre la profesión con distintos traductores y esta conferencia me sirvió para debatir sobre otros temas relacionados con la traducción, pero hubo algo que me llamó la atención y provocó un sentimiento de rabia en mi.

Todos hemos hablado en algún momento sobre la situación actual, tanto general como de la traducción, y sobre cómo podemos resolver o sobrellevar nuestra propia situación. En uno de los chats en la conferencia virtual de Proz se hablaba sobre tarifas. Me alegró ver que había gente que estaba empezando en el mundo de la traducción y pedía consejo sobre cómo conseguir sus primeros proyectos y qué tarifas son las adecuadas. Lo bueno en estas ocasiones es oír diferentes opiniones, consejos, experiencias de otros colegas, pero ciertos comentarios hacen chirriar los oídos y hasta el alma. Muchos sugeríamos buscar traducciones voluntarias, hablar con ONGs, traductores sin fronteras, y además seguir intentando conseguir clientes para realizar trabajos remunerados, yo añadí que a pesar de no llevar mucho tiempo como profesional de la traducción sé que puedo realizar un buen trabajo y debo cobrar lo que corresponde cuando se trate de un trabajo pagado. Sin embargo, hubo un par de personas que defendían la opinión de que los novatos necesitamos currículum y por lo tanto nos toca tragar con lo que hay y cobrar lo que se nos ofrezca aunque sea una miseria. No sé como les irá profesionalmente a esas personas pero si somos nosotros mismos los que echamos tierra sobre nuestro propio tejado, ¿cómo vamos a mantener la calidad y los derechos de nuestra profesión?

Nos encontramos en una situación en la que hay muchas agencias o clientes que piden muy buena calidad por muy poco dinero, cantidades inhumanas que no nos permiten vivir de la traducción. Podemos estar de acuerdo en que al estar faltos de experiencia no haya tanta gente dispuesta a confiar en los traductores noveles, pero hay otras personas que nos usan como cabeza de turco y nos explotan. Si hay profesionales que aceptan eso y otros que apoyan estas metodologías ¿qué futuro le espera a la traducción como profesión? ¿Cómo creen que es posible crearse una cartera de clientes cobrando 0,03 € en tus inicios y pretender subir a una tarifa normal como 0,08? Lo más seguro es que cuando quieras subir tus tarifas esos clientes busquen otro traductor que cobre lo que cobrabas tú al principio, porque no les interesa nada más que gastar poco.

En el día internacional del freelancer llegué  tarde a una conferencia en línea pero la única frase que escuché se me quedó grabada y me convenció: “Good rates mean good clients, cheap rates mean cheap clients” y es una verdad como un templo. El que quiere un buen servicio pagará por él y será correcto en su trato como cliente hacia ti y en sus pagos, al que no le importa la calidad pagará lo que sea porque no valora tu trabajo ni el resultado y eso sólo puede traer problemas. Es por esto que siempre digo que es preferible trabajar gratis para adquirir experiencia y especializarse que devaluarse como profesional.

Hay que hacerse valer. Y hasta aquí mi pataleta, necesitaba compartir esto porque ver a un traductor decir eso me resulto hiriente y ofensivo, no hay que tragar.

Pagos e impagos, la cara y la cruz de la profesión.

A petición de una de las lectoras hoy voy a hablar de los sistemas de cobro e intentar explicar cómo enfrentarse a un impago.

Sistemas de cobro

Dado a que en muchos casos, sino en la mayoría, trabajamos a distancia de nuestros clientes y gracias a las nuevas tecnologías, disponemos de varios sistemas de cobro que han pasado a tomar un primer plano adelantándose a otros más comunes y más antiguos.

Los más comunes hoy en día son las páginas que gestionan pagos, cobros desde tu cuenta bancaria a través del correo electrónico, es decir, en vez de usar los datos bancarios de la otra persona es suficiente con la cuenta de correo electrónico. Para ello, es necesario que la otra persona también tenga una cuenta en la misma página.

Las páginas más conocidas y las que más he visto son Paypal y Moneybookers, algunas empresas o agencias ofrecen más páginas de este tipo como método de pago pero estas son las más conocidas.

El segundo sistema más común es la transferencia bancaria. Sistema que todos conocemos, no tiene ningún misterio. Lo que sí puedo recomendar es crearse una cuenta exclusivamente para esto. Al principio pensé que la mayoría de pagos serían por Paypal, o algún sistema parecido, pero a medida que te encuentras con los clientes ves que al final tu número de cuenta lo tiene demasiada gente.

Por último, el cheque creo que es de los menos usados,  sobre todo si el cliente está en otro país. Es posible que si es un cliente local usen el cheque.

Los periodos de pago varían según la empresa. Algunas pagan al día siguiente, otras tienen la política de pagar a los 15 días de haber recibido el trabajo finalizado, otras a 30, a 40 y, actualmente, hasta un máximo de 60 días según la Reforma de la Ley de morosidad.

Ahora bien, esta es la cara bonita del trabajo, cobrar. Todo va bien si al finalizar un proyecto recibimos nuestro dinero pero, ¿qué pasa si no nos pagan? Puede que haya gente que no sepa a quién acudir, qué hacer o qué derechos tiene.

Primero vamos a ver qué precauciones podemos tomar para que en caso de impago tengamos las espaldas bien guardadas.

  1. Guardar todos los correos electrónicos que intercambiemos con nuestro cliente, serán una prueba de que se nos ha encomendado el trabajo y de que existe o ha existido tal relación laboral.
  2. Si se desea, no estaría mal realizar tu propio contrato. Puedes asesorarte por un abogado e incluir las condiciones que quieras o crear un contrato sencillo. Como alternativa puedes hacerle firmar el presupuesto para dejar constancia de que se ha aceptado. Ambos serán enviados y devueltos por fax.
  3. Se puede optar por pedir el 50% del pago al inicio del trabajo y el resto al finalizarlo, está en tu mano decidir a partir de qué cantidad aplicar esta regla o si hacerlo siempre. Asimismo, crear un papel donde conste que se ha efectuado dicho pago y en qué fecha sería una decisión óptima.

Si llega el impago, después de las advertencias pertinentes y el periodo de pago reglamentario, tomaremos medidas legales.

Antes de profundizar en ello me gustaría aclarar una cosa: sin hacer apología del trabajo no registrado quiero decir que cualquier persona tiene el derecho de  recurrir a la ley para reclamar el dinero que se le debe por un trabajo realizado. La Ley de Enjuiciamiento Civil no exige en ningún momento que se esté ejerciendo una profesión, registrada se entiende, para hacer una reclamación legal, siempre y cuando haya constancia de dicha relación laboral y la posibilidad de acreditarla. En caso de tratarse de un trabajo no registrado puede que se acabe teniendo problemas con Hacienda, o no. Si así fuera, se debería pagar la multa correspondiente o cumplir con las medidas que se le impongan, pero en ningún caso impide el derecho a reclamar.

El proceso legal al que podemos recurrir es el juicio monitorio. Y cito textualmente:

Artículo 812. Casos en que procede el proceso monitorio

1.Podrá acudir al proceso monitorio quien pretenda de otro el pago de deuda dineraria, vencida y exigible, de cantidad determinada que no exceda de 250.000 euros, cuando la deuda de esa cantidad se acredite de alguna de las formas siguientes:

i.Mediante documentos, cualquiera que sea su forma y clase o el soporte físico en que se encuentren, que aparezcan firmados por el deudor o con su sello, impronta o marca o con cualquier otra señal, física o electrónica, proveniente del deudor.

ii.Mediante facturas, albaranes de entrega, certificaciones, telegramas, telefax o cualesquiera otros documentos que, aun unilateralmente creados por el acreedor, sean de los que habitualmente documentan los créditos y deudas en relaciones de la clase que aparezca existente entre acreedor y deudor.

2.Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior y cuando se trate de deudas que reúnan los requisitos establecidos en dicho apartado, podrá también acudirse al proceso monitorio, para el pago de tales deudas, en los casos siguientes:

i.Cuando, junto al documento en que conste la deuda, se aporten documentos comerciales que acrediten una relación anterior duradera.

ii.Cuando la deuda se acredite mediante certificaciones de impago de cantidades debidas en concepto de gastos comunes de Comunidades de propietarios de inmuebles urbanos.

Artículo 813. Competencia

1.Será exclusivamente competente para el proceso monitorio el Juzgado de Primera Instancia del domicilio o residencia del deudor o, si no fueren conocidos, el del lugar en que el deudor pudiera ser hallado a efectos del requerimiento de pago por el Tribunal, salvo que se trate de la reclamación de deuda a que se refiere el número 2.º del apartado 2 del artículo 812, en cuyo caso será también competente el Juzgado del lugar en donde se halle la finca, a elección del solicitante.

En todo caso, no serán de aplicación las normas sobre sumisión expresa o tácita contenidas en la sección 2.ª del capítulo II del Título II del Libro I.

Artículo 814. Petición inicial del procedimiento monitorio

1.El procedimiento monitorio comenzará por petición del acreedor en la que se expresarán la identidad del deudor, el domicilio o domicilios del acreedor y del deudor o el lugar en que residieran o pudieran ser hallados y el origen y cuantía de la deuda, acompañándose el documento o documentos a que se refiere el artículo 812.

La petición podrá extenderse en impreso o formulario que facilite la expresión de los extremos a que se refiere el apartado anterior.

2.Para la presentación de la petición inicial del procedimiento monitorio no será preciso valerse de procurador y abogado.

Artículo 815. Admisión de la petición y requerimiento de pago

1. Si los documentos aportados con la petición fueran de los previstos en el apartado 2 del artículo 812 o constituyeren un principio de prueba del derecho del peticionario, confirmado por lo que se exponga en aquélla, el Secretario judicial requerirá al deudor para que, en el plazo de veinte días, pague al peticionario, acreditándolo ante el Tribunal, o comparezca ante éste y alegue sucintamente, en escrito de oposición, las razones por las que, a su entender, no debe, en todo o en parte, la cantidad reclamada. En caso contrario dará cuenta al Juez para que resuelva lo que corresponda sobre la admisión a trámite de la petición inicial.

El requerimiento se notificará en la forma prevista en el artículo 161 de esta ley, con apercibimiento de que, de no pagar ni comparecer alegando razones de la negativa al pago, se despachará contra él ejecución según lo prevenido en el artículo siguiente. Sólo se admitirá el requerimiento al demandado por medio de edictos en el supuesto regulado en el siguiente apartado de este artículo.

2.En las reclamaciones de deuda a que se refiere el número 2.º del apartado 2 del artículo 812, la notificación deberá efectuarse en el domicilio previamente designado por el deudor para las notificaciones y citaciones de toda índole relacionadas con los asuntos de la comunidad de propietarios. Si no se hubiere designado tal domicilio, se intentará la comunicación en el piso o local, y si tampoco pudiere hacerse efectiva de este modo, se le notificará conforme a lo dispuesto en el artículo 164 de la presente Ley.

Artículo 816. Incomparecencia del deudor requerido y despacho de la ejecución. Intereses

1. Si el deudor no atendiere el requerimiento de pago o no compareciere, el Secretario judicial dictará decreto dando por terminado el proceso monitorio y dará traslado al acreedor para que inste el despacho de ejecución, bastando para ello con la mera solicitud.

2.Despachada ejecución, proseguirá ésta conforme a lo dispuesto para la de sentencias judiciales, pudiendo formularse la oposición prevista en estos casos, pero el solicitante del proceso monitorio y el deudor ejecutado no podrán pretender ulteriormente en proceso ordinario la cantidad reclamada en el monitorio o la devolución de la que con la ejecución se obtuviere.

Desde que se dicte el auto despachando ejecución la deuda devengará el interés a que se refiere el artículo 576.

Artículo 817. Pago del deudor

Si el deudor atendiere el requerimiento de pago, tan pronto como lo acredite, el Secretario judicial acordará el archivo de las actuaciones.

Artículo 818. Oposición del deudor

1. Si el deudor presentare escrito de oposición dentro de plazo, el asunto se resolverá definitivamente en juicio que corresponda, teniendo la sentencia que se dicte fuerza de cosa juzgada.

El escrito de oposición deberá ir firmado por abogado y procurador cuando su intervención fuere necesaria por razón de la cuantía, según las reglas generales.

Si la oposición del deudor se fundara en la existencia de pluspetición, se actuará respecto de la cantidad reconocida como debida conforme a lo que dispone el apartado segundo del artículo 21 de la presente Ley.

2. Cuando la cuantía de la pretensión no excediera de la propia del juicio verbal, el Secretario judicial dictará decreto dando por terminado el proceso monitorio y acordando seguir la tramitación conforme a lo previsto para este tipo de juicio, convocando a las partes a la vista ante el Tribunal. Cuando el importe de la reclamación exceda de dicha cantidad, si el peticionario no interpusiera la demanda correspondiente dentro del plazo de un mes desde el traslado del escrito de oposición, el Secretario judicial dictará decreto sobreseyendo las actuaciones y condenando en costas al acreedor. Si presentare la demanda, en el decreto poniendo fin al proceso monitorio acordará dar traslado de ella al demandado conforme a lo previsto en los artículos 404 y siguientes de la presente ley, salvo que no proceda su admisión, en cuyo caso acordará dar cuenta al Juez para que resuelva lo que corresponda.

Espero que la información haya sido suficiente y clara.